ELENA: Luces, fantasmas y misterios en el “Tala el Descanso

Como en casi todas las Provincias de Argentina, en nuestras sierras cordobesas también se habla de la luz mala
En el camino rural que une la localidad de Elena con la Ciudad de General Deheza pasando por Puente Los Molles se encuentra un paraje rural conocido como Boca del Sauce rodeado del bello paisaje de las sierras chicas ; en las inmediaciones de ese paraje se encuentra un lugar de referencia conocido por el árbol que lo custodia “Tala El Descanso”.

Son muchas las historias, o mitos rurales, que se tejen alrededor del misterioso árbol; en épocas de antaño cuando el medio de transporte en la zona de las sierras era el sulky; los lugareños organizaban su jornada para evitar pasar de noche por el lugar, una jauría de misteriosos perros blancos se aparecían en la noche y espantaban a los caballos que tiraban al sulky; incluso en algunas oportunidades trepaban al pescante y viajaban unos metros al lado de los asustados pasajeros . Lo más extraño es que los perros jamás fueron vistos de día y su pelaje era tan blanco que parecía que emitían luz propia en las noches.

Don Pedro, un lugareño ya fallecido contaba la historia de que en una noche de luna llena al pasar por el tala el caballo que tiraba el sulky se detuvo de manera imprevista en el lugar; a pesar de los gritos y los latigazos se negaba a seguir; “… como si estuviera atado con un lazo en las patas…” decía Don Pedro. El hombre juntó coraje bajó del carro; revisó al caballo pero no encontró nada; al volver a subir el animal continuó su viaje, tan manso como lo hizo toda su vida. Nunca se supo que vio que lo obligó a detenerse.

Una de la explicaciones de los viejos habitantes de la zona es que frente a el misterioso árbol en la antigüedad funcionaban unas minas de extracción de cal, por aquellos tiempos las medidas de seguridad e higiene laboral eran casi nulas, por los que muchos trabajadores fallecieron en el lugar; inclusive habría cadáveres que no pudieron ser rescatados tras los derrumbes y aún hoy descansan bajo la cal removida.

Como en casi todas las Provincias de Argentina, en nuestras sierras cordobesas también se habla de la luz mala; quienes viven en la zona agrícola llana cercana a Elena dicen que en las noches se ve aún en la actualidad como un rayo de luz rojiza que baja de los cerros y finaliza en recorrido en la zona del tala. Esa misteriosa experiencia es repetida de manera coincidente por cuidadores de ganado, por sembradores y operarios de máquinas pulverizadoras que trabajan de noche en el valle que forma la localidad.

Los abuelos hablan de una luz blanca brillosa al pie del árbol; dice la tradición que la luz mala blanca y con mucho brillo marca un lugar donde hay plata enterrada. Muchos gauchos la habrían seguido a la luz hasta donde detiene su marcha en búsqueda de la fortuna, pero si alguien la encontró guardo el secreto.

Tal vez los fantasmas del tala no existan … Tal vez la luz mala no salga… Pero usted se anima a viajar desde Elena a Deheza de noche usando el viejo camino de las postas…
La autora de esta nota tiene familiares en la zona; escribió algunas notas sobre la importancia de preservar la cultura de la Capilla del Tegua, hoy restaurada. En 2007 obtuvo mención especial en el Concurso de cuentos de General Cabrera en la modalidad temática sobre El Tegua.
POR ESCRIBE GRACIELA BEATRIZ ORDOÑEZ

Son muchas las historias, o mitos rurales, que se tejen alrededor del misterioso árbol; en épocas de antaño cuando el medio de transporte en la zona de las sierras era el sulky; los lugareños organizaban su jornada para evitar pasar de noche por el lugar, una jauría de misteriosos perros blancos se aparecían en la noche y espantaban a los caballos que tiraban al sulky; incluso en algunas oportunidades trepaban al pescante y viajaban unos metros al lado de los asustados pasajeros . Lo más extraño es que los perros jamás fueron vistos de día y su pelaje era tan blanco que parecía que emitían luz propia en las noches.

Don Pedro, un lugareño ya fallecido contaba la historia de que en una noche de luna llena al pasar por el tala el caballo que tiraba el sulky se detuvo de manera imprevista en el lugar; a pesar de los gritos y los latigazos se negaba a seguir; “… como si estuviera atado con un lazo en las patas…” decía Don Pedro. El hombre juntó coraje bajó del carro; revisó al caballo pero no encontró nada; al volver a subir el animal continuó su viaje, tan manso como lo hizo toda su vida. Nunca se supo que vio que lo obligó a detenerse.

Una de la explicaciones de los viejos habitantes de la zona es que frente a el misterioso árbol en la antigüedad funcionaban unas minas de extracción de cal, por aquellos tiempos las medidas de seguridad e higiene laboral eran casi nulas, por los que muchos trabajadores fallecieron en el lugar; inclusive habría cadáveres que no pudieron ser rescatados tras los derrumbes y aún hoy descansan bajo la cal removida.

Como en casi todas las Provincias de Argentina, en nuestras sierras cordobesas también se habla de la luz mala; quienes viven en la zona agrícola llana cercana a Elena dicen que en las noches se ve aún en la actualidad como un rayo de luz rojiza que baja de los cerros y finaliza en recorrido en la zona del tala. Esa misteriosa experiencia es repetida de manera coincidente por cuidadores de ganado, por sembradores y operarios de máquinas pulverizadoras que trabajan de noche en el valle que forma la localidad.

Los abuelos hablan de una luz blanca brillosa al pie del árbol; dice la tradición que la luz mala blanca y con mucho brillo marca un lugar donde hay plata enterrada. Muchos gauchos la habrían seguido a la luz hasta donde detiene su marcha en búsqueda de la fortuna, pero si alguien la encontró guardo el secreto.

Tal vez los fantasmas del tala no existan … Tal vez la luz mala no salga… Pero usted se anima a viajar desde Elena a Deheza de noche usando el viejo camino de las postas…
La autora de esta nota tiene familiares en la zona; escribió algunas notas sobre la importancia de preservar la cultura de la Capilla del Tegua, hoy restaurada. En 2007 obtuvo mención especial en el Concurso de cuentos de General Cabrera en la modalidad temática sobre El Tegua.
POR ESCRIBE GRACIELA BEATRIZ ORDOÑEZ

Fuente Región del Mani

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